
El domingo veintitrés de setiembre la tropa allanó la Remodelación San Borja. La operación se inició a las 6 horas y durante las catorce horas que duró "la hoguera hecha con los libros y panfletos políticos ardió todo el tiempo". La quema se repitió en miles y miles de viviendas particulares a lo largo de todo Chile. Los soldados allanan las casas, todo lo que diga Marx o Lenin, las revistas y diarios favorables al gobierno de Allende (aunque no sean marxistas) y todo cuanto se había impreso sobre el fascismo se quema… A todo esto se une la autocensura y la autodestrucción, muchos quienes ante el riesgo de perder su libertad prefieren matar sus bibliotecas…


















